¡Al fin! La sentencia de las hipotecas con IRPH ya ha salido y, con ella, se despejan las dudas de miles de españoles afectados por esa cláusula incluida en la firma del préstamo para adquirir sus viviendas… o no. Y es que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) no ha terminado de poner luz sobre este asunto. Te aclaramos el porqué.

La sentencia sobre las hipotecas con IRPH

Tras un largo litigio que dio comienzo en nuestro país y, posteriormente, fue escalando hasta llegar al TJUE, concluye el proceso con un resultado ambiguo. Además, este no contenta ni a clientes ni a bancos, dado que apenas deja claro cuál va a ser el camino a seguir en el futuro.

Para entender mejor el contenido de la sentencia debemos remontarnos, precisamente, a los inicios de esta. Todo aconteció a principios de 2013, cuando el Euribor tocó suelo mientras el Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios, que le sustituía en determinados casos, seguía estable. Esto acrecentó las diferencias entre ambos como nunca antes, superando los 150 euros de media.

Ante esta situación, miles de afectados y asociaciones de consumidores pusieron el grito en el cielo. Su respuesta fue acudir a los tribunales, donde se abrieron cerca de 200 procedimientos al respecto con muy diferentes resultados.

Uno de los casos en los que esta demanda fue inicialmente desestimada era el de un cliente particular contra Bankia. Es el que ha llegado a Luxemburgo y ha hecho al máximo órgano judicial de la Unión Europea tener que pronunciarse al respecto.

Sin embargo, tal como te adelantábamos, la decisión no marca precedente alguno. Ha determinado, para el caso concreto de este hipotecado, que la información que se le dio por parte de la entidad financiera fue suficientemente transparente. Pero su veredicto no es vinculante a ningún otro caso, ni en favor del consumidor ni de la banca.

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¿Qué escenario se dibuja ahora?

Con este resultado, el panorama no se vislumbra mucho más certero que antes de la sentencia. Sin embargo, esta sí ha valido, al menos, para dejar claros una serie de puntos:

  • Se determina que las normas españolas no obligaban a nadie a utilizar en sus préstamos hipotecarios fórmulas con tipo de interés variable.
  • El TJUE destaca que las cláusulas contractuales han de estar redactadas de manera clara y comprensible.
  • Las fórmulas empleadas para el cálculo de los intereses deben ser sencillas. Además, se explicitarán de tal manera que cualquier consumidor pueda, con facilidad, conocer la cuantía de los pagos futuros y las consecuencias que de ellos se deriven.
  • Por último, y lo más importante, el tribunal ha determinado qué sucede en caso de declararse esta cláusula abusiva. En estos supuestos, se procederá a la sustitución del IRPH por otro índice legal siempre que la alternativa sea anular el contrato. Esto penalizaría más el cliente que al prestamista, responsable último del problema.

Con estos cuatro puntos claros, ya puedes proceder a estudiar si, en tu caso, es viable que continúes en los tribunales con la reclamación pertinente como afectado por haber suscrito una hipoteca con IRPH. Las opciones de éxito dependerán, en gran medida, de que tu préstamo hipotecario cumpla dichos aspectos extraídos de la sentencia.

En definitiva, esta sentencia del TJUE no ha supuesto un avance demasiado significativo. El TJUE ha pasado la patata caliente a la justicia española, por lo que ahora deberás estudiar tu caso concreto y decidir si te aventuras, o no, a iniciar la vía legal para tratar de recuperar las cantidades que hayas pagado de más por esta abusiva cláusula.