Los gastos de hipoteca son los desembolsos que se realizan en el proceso de préstamo hipotecario entre un consumidor (quien solicita la hipoteca) y un empresario o banco (quien hace el préstamo).

Por tanto, antes de que hablemos sobre los gastos anteriormente nombrados, dejemos claro en qué consiste una hipoteca y así mismo, de qué hablamos cuando mencionamos dichos gastos.

Comprar una casa es una de las decisiones más importantes en la vida, por ello, es significativo entender claramente que una hipoteca es el tipo de préstamo que se utiliza cuando deseamos comprar una. En este préstamo la vivienda forma parte de la garantía, así como nuestros recursos económicos para afrontarlo. Lo ideal a la hora de adquirir una hipoteca es analizar nuestros ingresos, así pues, ¿recibimos dinero suficiente para solventar no solo la hipoteca misma, sino también los gastos inherentes al proceso?

La mayoría de consumidores no tienen claro cuando el banco les obliga a pagar los gastos hipotecarios, y esto crea un malestar en el proceso de adquirir el servicio, ya que han sido atribuidos de manera unilateral por una de las partes.

Cuando compramos una vivienda por medio de hipoteca, hacemos dos acciones en el mismo acto, una es la compraventa del inmueble y la otra es la hipoteca o préstamo con el que vamos a adquirir dicho inmueble, o de manera más sencilla: con la hipoteca (dinero del banco) compramos la casa.

En los dos casos anteriores tenemos que elevar la escritura pública, hacer una escritura notarial, llevar a cabo el registro de la propiedad correspondiente, y pagar algunos impuestos: el de Actos Jurídicos Documentados y en general el de trasmisiones patrimoniales para la compraventa.

Estos gastos deben ser asumidos por la persona física o jurídica que se vea beneficiada de ello; es decir o el cliente o el banco. Esto significa que los gastos de hipoteca no recaen en su totalidad en ninguna de las dos partes, por lo que se asumen de acuerdo a lo establecido por las entidades competentes, en cabeza del Tribunal Supremo. Aun con todo esto, algunos bancos siguen obligando al usuario a desembolsar el dinero para cubrir los gastos.

¿A qué gastos nos obligan los bancos al momento de adquirir una hipoteca?

Los gastos de una hipoteca son:

 

  • Actos Jurídicos Documentados (IAJD).
  • Notario.
  • Registro de propiedad.

 

Ahora bien, tenemos una buena noticia que mejora el panorama del consumidor. Veamos:

El Tribunal Supremo se pronunció al respecto a través de la sentencia 705/2015 del 23 de diciembre del 2015, por medio de la cual declara abusiva la atribución de gastos de la operación al consumidor.

Partimos de que toda cláusula es abusiva si es incorporada al contrato de manera unilateral sin posibilidad de que el consumidor pueda negociar al menos algo e incorporada sin información previa, sin información clara y que genere un claro desequilibrio entre las partes.

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Para alivio de los usuarios, la sentencia emitida por el tribunal supremo, obliga al banco a retribuir los gastos desembolsados por el usuario, es decir, podemos reclamar nuestro dinero de vuelta.

¿Cómo podemos reclamar nuestro dinero al banco?

Como primera medida debemos presentar una reclamación escrita al banco, apoyándonos en la sentencia emitida por el tribunal. Si el banco no accede a devolver el dinero, tendremos que presentar una demanda judicial.

En resumen, las cláusulas que imponen al cliente el pago de todos los gastos derivados a la constitución de la hipoteca son abusivas y en consecuencia nulas, los gastos derivados de notaria, registro, gestorías, e impuestos de trasmisiones patrimoniales y gastos jurídicos documentados deben ser por parte del banco. Así pues, tenemos el derecho de reclamar la devolución de estos gastos.