Los intereses de las tarjetas revolving han generado un gran revuelo y provocado que muchas personas se pregunten si realmente son usura. Para responder a esta pregunta, es importante que analicemos tanto las características de esas tarjetas en relación con sus intereses como los problemas legales que supusieron.

 

Características de estas tarjetas

Lo primero que tenemos que hacer para mostrarte las características de las tarjetas revolving es definirlas: se trata de créditos de consumo. Es como una especie de préstamo, solo que algo más inmediato. Es decir, con estas tarjetas puedes aplazar el pago de las compras que realices y fraccionarlo a la hora de devolverlo. Hasta aquí suena bien, pero ¿qué más tenemos que saber de ellas?

 

1. Pago a plazos

Con respecto al pago a plazos, las tarjetas revolving permiten que según vayas devolviendo el dinero, vayas disponiendo de nuevo del crédito disponible. Normalmente, el cobro viene de forma periódica, pero, a cambio de este fraccionamiento, los intereses eran muy altos, lo cual acarreó problemas legales que te mostraremos.

 

2. El titular elige la fecha a pagar

En una tarjeta revolving tú eliges cuando pagar. Con el fraccionamiento de los pagos hemos destacado los altos intereses. Sin embargo, también es importante saber que, si pagas en la fecha señalada, no se suelen cobrar intereses.

 

3. El titular elige cuánto pagar

En el apartado anterior decíamos que podías elegir la fecha de pago. Otra característica similar es que también eliges tú cuánto pagar: todo junto o, en caso de fraccionamiento, qué cantidad pagar. Elegida dicha cantidad, se fraccionará en los meses que sean precisos, y es aquí donde surge el problema de los altos intereses.

 

4. Límite de crédito

Las tarjetas revolving tienen un límite de crédito. Es decir, ese dinero prestado del que puedes disponer para tus compras tiene un límite. A medida que tu deuda aumenta, este límite disminuye, pero también al revés: cuando vas saldando tu deuda, el crédito disponible aumenta.

 

Problemas legales acarreados

Los problemas legales relacionados con las tarjetas revolving proceden del alto tipo de interés. Este puede variar entre un 11 y un 25 %, por lo que ya se parte de una cantidad elevada. El interés alto hace que, en muchas ocasiones, por ejemplo por una deuda de 2000 €, se llegue a deber hasta 10 000 €, lo cual, según la ley de represión de la usura, la de condiciones generales de contratación, y la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, está por encima del interés normal del dinero.

También, según los preceptos de la normativa MiFid II, se podría denunciar la falta de información transparente y entendible al consumidor de estas tarjetas. Por otro lado, existe el problema de que muchos bancos obligaron a los usuarios a renunciar a las reclamaciones judiciales por contrato. No obstante, los tribunales están investigando la validez de estos acuerdos, si bien podría ser un problema para los afectados que se dejara en manos de la interpretación de los jueces, como ocurrió con el IRPH.

 

¿Son usura sus intereses?

El Tribunal Supremo ha señalado que en muchas ocasiones los intereses que se cobran a los afectados por estas tarjetas llegan a ser usura. En primer lugar, por estar por encima del interés normal del dinero. No obstante, también porque la acumulación de estos intereses por la naturaleza de estas tarjetas en sí conduce al sobrendeudamiento.

Los intereses de estas tarjetas no ofrecen al consumidor una garantía suficiente a la hora de devolver sus cuotas. Además, están muy por encima de los intereses normales de este tipo de productos, lo que ha hecho que muchos afectados acudan a reclamar judicialmente.

 

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